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Origen, progresión y primeras fusiones del Doom Metal Mexicano, al sur de la Ciudad de México

doommetal

El Doom Metal, creado en los 70’s por su majestad absoluta Black Sabbath, se ratificó en los 80’s con bandas como Saint Vitus, Clandlemass, Pentagram, etc., en los 90’s fue fusionado por primera vez con un género para dar origen al Death/Doom, los encomendados de hacer esto fue el triunvirato inglés: Cathedral, Paradise Lost y My Dying Bride (acción que siempre será criticada por el “Circle of True Doom”, algo así como la “Black Metal Mafia” pero sin excesos). El Doom Metal puro y noventero ha sido un estilo que se caracteriza por los riffs lentos y densos de tonalidades menores, sin importar tanto los tempos acelerados del metal tradicional, las líricas en su mayoría están centradas en las luchas internas del ser (miedo, dolor, ocultismo, pasión, etc.), en sus inicios procuraban las voces limpias, en los noventas se adoptó la voz gutural; gracias a estos detalles el género no era digerido a la primera por los fanáticos de los riffs acelerados y las baterías devastadoras.

A mitad de los noventas asistía a mis primeros toquines de metal, muchos fueron en la calle de Efeso en Tláhuac. En el traspatio de una casa se organizaban tocadas con bandas emergentes de Prepa 5, Prepa 6, CCH Sur entre otras de la periferia sureña, el Death Metal y Grindcore dominaba en esa época. El Doom empezaba a gobernar, eran las primeras sesiones demoledoras de bandas como Gilgamesh (tal vez la 1er banda de chicas de Death/Doom), Bellphegoth (Death/Black), Human Behaviour (Death Metal), Asgard (Doom Metal), Agruras (Punk, Metal, Rock), Godless (Grindcore), Guilt Feelings (Grindcore/Doom), y demás bandas. Una escena se empezaba a gestar al sur de la urbe, seguro pasaba lo mismo al norte, oriente o poniente, pero muy poco nos enteramos de eso, la internet en ese entonces era impensable, sólo podíamos saber de los toquines por los flyers que se repartían en la salidas de las prepas y por los amigos rockers.

FlyerEfeso

Las bandas nacionales mencionadas y otras más que seguro olvido, se organizaban una vez cada dos meses como una especie de colectivo, algo parecido a lo que ahora hacen Lxs Grises o los de Aquí no hubo escena. Estos toquines caseros duraron por lo menos un par de años y jamás se volvieron a organizar, tal vez por la falta de unión, comunicación u organización. Vivíamos tiempos muy analógicos donde el compact disc era el hardware más innovador de la época.

Bandas como The Zephyr (antes Bellphegoth) y Gilgamesh siguen activas con sus respectivos años sabáticos, Asgard siguió por otros años más con el nombre de Under Moonlight Sadness, quizá de las bandas que más hizo por el Doom Metal nacional de la época en la Ciudad de México, Guilt Feelings tomó la decisión de dejar atrás el Metal para iniciar el camino del Punk Rock transformándose en lo que hoy conocemos como Gula. Human Behaviour, Godless y Agruras desaparecieron, sus integrantes formaron bandas de otros géneros.

El Doom nacional tuvo una época de obscuridad a finales de esta década e inicios del dos mil. En el bajío emergieron Supplicium y Diesirae, en el norte del país Argentum y Maligno. Pocas personas sabíamos de la existencia en la capital de una banda que se aferraba a no dejar morir el género, April Morning, quien decidió seguir con las influencias que predominaban a inicios de este siglo, integrando la voz tanto femenina como masculina sin gritos guturales. Audicioné como vocalista, pero por desafinado no la armé, años después milité como bajista con ellos por casi siete años y durante este tiempo tuve la oportunidad de tocar en muchos lugares de la república y del otro lado del charco. Con estas giras me di cuenta que la escena Doom era muy miserable, casi no había demanda y mucho menos oferta, por lo mismo los toquines exclusivos del género no existían, sólo había tocadas de Thrash, Death, Black, Grind, etc. Era una época donde la www todavía no dominaba nuestras vidas; iniciaba My Space, nuestro primer salvador, ya que gracias a esa página pudimos conocer y hacer contacto con las pocas bandas existentes.

Nadie de nosotros se imaginaba del surgimiento masivo de bandas de todas las vertientes del Metal que se venía, consecuencia de las nuevas generaciones apoyadas al cien por cierto por la internet y las miles de facilidades que esta nos brinda. Después de aquella época desolada, ocurrió un renacer en todo el país, comenzaron fusiones con el Sludge, Stoner, Drone y se retomaron las combinaciones como el Death/Doom, Black/Doom, Stoner/Doom, etc.

Por culpa de este estallido inesperado de oferta musical, Imperio ha sido engendrado con la finalidad de captar, compilar, analizar, discutir y exponer a bandas nacionales de estos y más géneros musicales con un discurso y postura subterránea y/o subversiva. Para filtrar este universo de bandas, Imperio es guiado por ahora con 4 seres (más un exiliado en el extranjero indefinidamente), que hemos entregado más de la mitad de nuestras vidas a la música de distintas formas: componiendo, ejecutando, produciendo, escribiendo, difundiendo, etc., siempre con el objetivo de apoyar y fortalecer la escena nacional underground en la que nos conocimos y a la que nos debemos.

Audirac

 

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